Big Data Electoral: Los altos y bajos de Marco Enríquez-Ominami

 
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Desde que comenzó la contienda por el sillón presidencial, el candidato del PRO que hace dos elecciones obtuvo más del 20% de los votos, se ha dedicado a disparar a los candidatos más fuertes. DecideChile analiza el escenario de ME-O en una elección donde el cuarto lugar sí importa.

Marco Enríquez-Ominami irrumpió en la política en la elección presidencial de 2009. Aunque había sido elegido diputado por el Partido Socialista en 2005, nadie pensó al inicio de la campaña presidencial que jugaría un rol importante en esa elección a la que se lanzó solo, sin partidos políticos y con un puñado de adherentes que lo acompañaron juntando firmas para ser candidato, entre ellos el ex diputado Álvaro Escobar y su padre Carlos Ominami.

Sin embargo, ME-O supo interpretar un sentir ciudadano alcanzando el 20,14% de las preferencias en la primera vuelta con 1,4 millones de votos. Los datos analizados por DecideChile muestran que a ME-O le va en general mejor en la población con más educación, es por ello que en la Región Metropolitana obtiene el 21,3% de los votos.

Aunque Marco se identifica como un hombre de izquierda, sus votantes pertenecen a todo el espectro político, también de derecha. De muestra un botón: en la segunda vuelta de esa elección, fueron sus votantes los que le dieron el triunfo a Sebastián Piñera.

Posteriormente, Enríquez- Ominami creó el Partido Progresista y en la primera elección presidencial realizada en Chile con voto voluntario, compitió nuevamente, obteniendo 732 mil votos en la primera vuelta, algo más del 10%. En 2013, a diferencia de las elecciones anteriores, ME-O llevó candidatos a diputados.

El pacto “Si tú quieres Chile cambia”, presentó 74 candidatos (se elegían 120), que sumaron 337 mil votos. Marco sacó más del doble que sus candidatos, es decir, no supo traspasar su capital político. Esto se explica porque buena parte de sus electores son votantes de otros partidos que lo ven a él como una opción presidencial, pero no a sus candidatos como parlamentarios.

Es por ello que para la estrategia fortalecedora de Marco Enríquez- Ominami, el surgimiento de parlamentarios como Giorgio Jackson y Gabriel Boric, que aglutinaron una masa de izquierda descontenta con la Nueva Mayoría, se transformó en la verdadera competencia.

 

¿Qué pasó en las urnas?

 

En las elecciones municipales de 2016, el pacto donde participó el PRO, “Yo Marco por el Cambio” (nuevamente domina su nombre) obtuvo en concejales 180 mil votos. Los datos analizados por DecideChile a nivel de mesas, muestran que no hubo gran competencia entre la lista del PRO y la lista que ahora conforma el Frente Amplio.

Sin embargo, la primaria presidencial del Frente Amplio de este año, entre Beatriz Sánchez y Alberto Mayol, dejó en claro que en comunas donde éstos sacaron más votos, son también donde MEO sacó más votos en la primera vuelta de 2013, y esto tomando en cuenta los votos de la presidenta Bachelet en esa elección. Es decir, más que competir, el Frente Amplio y Marco Enríquez generan complementariedad, un chorreo de votos de unos a otros, donde lo que no sabemos es que si los votantes antiguos de ME-O optaron por Mayol y Sánchez, porque éste no estaba en la papeleta – lo que explicaría el alza de ME-O y la baja de Sánchez en la última encuesta CEP- o derechamente, cambiaron su opción.

Si es así, la única estrategia de crecimiento para el candidato de “Por Todo Chile” es mirar a los posibles e indecisos votantes de La Fuerza de la Mayoría y rasguñar a Alejandro Guillier, tal como lo ha hecho con sus declaraciones desde el debate de Anatel.

A días de una elección en la que por primera vez quién saque el cuarto lugar sí importa, es poco razonable pensar que ME-O sacará menos de 180 mil votos en esta primera vuelta, pero también resulta poco realista suponer que sacará más votos que los que obtuvo el 2013, ya que no cuenta con el factor “novedad” y no ha sabido responder a preguntas que lo enfrentan con la ciudadanía, como su vinculación con Odebrecht y SQM en el financiamiento de su campaña anterior.

 

El Big Data nos permite deducir que se producirá una diferencia importante entre su votación y la de sus candidatos a diputados – que ahora son 125 para 155 cupos- y también sabemos que su fortaleza está en la Región Metropolitana y en los votantes con mayor nivel educacional, pero que a diferencia de la candidata frenteamplista, Beatriz Sánchez, no cuenta con candidatos como Boric, Jackson o Crispi, que le puedan sumar votos.

Lo que no sabemos es por dónde puede seguir creciendo el candidato que hoy marca el 5% de las encuestas, si con sus votantes históricos que marcaron por el Frente Amplio en primarias o con los que se inclinan hasta ahora por La Fuerza de la Mayoría. Es todo lo que Marco puede hacer, pues no puede contar con que sus aliados le sumen votos. Él es “The One Man Show”.

 

*DecideChile es una plataforma digital desarrollada por Unholster -empresa de BigData, optimización y desarrollo de software a la medida- que toma datos del Servel y en base al desarrollo de algoritmos, analiza el comportamiento eleccionario en tiempo real.

 
Constanza Herrera